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Empaquetado de toda la aplicación como un dispositivo

Teniendo en cuenta que la aplicación es una estructura jerárquica de dispositivos, y está completamente contenida en el ensamblaje MAIN, es lógico completar el proceso y definir un límite para la aplicación, para que otra persona pueda configurar e iniciar una nueva instancia de esta sin tener que entender cómo funciona.

Para ello, tan solo tiene que decidir las propiedades o los volúmenes que desea que se puedan modificar cuando se implemente una copia de la aplicación. Por ejemplo, puede que desee definir propiedades que le permitan configurar direcciones de IP y otros valores de configuración de red para las puertas de enlace visibles de forma externa, nombres de DNS que se deben registrar, el nombre y la contraseña de la cuenta de administrador y parámetros de ajuste, como distintos tamaños de memoria caché, longitudes de cola, tiempos de espera, etc.

Agregar propiedades y volúmenes en el límite de la aplicación es tan fácil como agregarlos en el límite de cualquier otro ensamblaje: tan solo hay que crear cada propiedad mediante el editor de clases en el singleton MAIN y, a continuación, reenviarla a una o varias propiedades de dispositivos subordinados, como se describe anteriormente.

Cuando haya hecho esto, usted (u otra persona) puede utilizar el editor de valores de configuración de la aplicación para consultar y editar los valores de esas propiedades, adjuntar volúmenes y configurar los recursos de hardware y atributos de ejecución para la toda la aplicación.